No somos científicos, ni catedráticos, ni expertos. Somos personas apasionadas por capturar el cielo y por compartir una afición que consideramos sana, enriquecedora y profundamente transformadora. Un día decidimos poner en marcha algo que todos echamos en falta cuando empezamos: orientación para dar los primeros pasos y compañía en esas largas noches frías bajo las estrellas.
¿Por qué nos atrapa esta afición? Nos apasiona la fotografía. Nos fascina el Espacio. Pero hay algo más.
Llegas a tu ubicación en un cielo oscuro. Montas el equipo. Esperas a que caiga la noche. Y entonces sucede ese “mientras tanto”. Ese instante en el que el silencio de la naturaleza se vuelve casi audible. El momento en que el cielo empieza a oscurecerse y, una a una, emergen miles de estrellas que en nuestras ciudades apenas intuimos. De repente tomas conciencia de un universo que existe siempre, aunque nuestra rutina apenas nos deje mirarlo. Comprendes que vivimos demasiado pendientes de cuatro cosas urgentes, olvidando la inmensidad que nos rodea.
De conversaciones improvisadas entre cafés nació la idea de dar forma a todo esto. Así surge la Asociación Galega de Astronomía Polaris, con la voluntad de convertir esa emoción individual en un proyecto colectivo.
Queremos difundir y divulgar la astrofotografía en Galicia. Promover el conocimiento del firmamento, la observación y la captura del cielo nocturno. Ofrecer ayuda desinteresada a quienes deseen iniciarse en esta disciplina. Crear comunidad.
Organizaremos conferencias, charlas divulgativas, jornadas, encuentros nocturnos y toda actividad cultural que impulse esta pasión compartida. Aspiramos a que la astrofotografía sea también una forma de ocio consciente, un espacio donde el tiempo libre se convierta en descubrimiento y aprendizaje.
Defendemos, además, un modelo de ocio saludable y respetuoso con el medio ambiente. La lucha contra la contaminación lumínica es uno de nuestros compromisos fundamentales, porque nos afecta a todos. Proteger los cielos oscuros no solo mejora la observación astronómica, también preserva la biodiversidad nocturna y el equilibrio natural.
Galicia cuenta con enclaves de extraordinaria calidad para la observación del cielo, aunque no está exenta del impacto de la luz artificial generada por ciudades, polígonos y carreteras. Creemos que el turismo astronómico puede convertirse en una oportunidad real para las comunidades rurales, generando actividad económica y empleo, al tiempo que se pone en valor el patrimonio natural y el cielo nocturno.
Estamos abiertos a colaborar con personas, asociaciones e instituciones que compartan esta visión. Queremos intercambiar conocimiento, impulsar proyectos conjuntos y fortalecer una red que valore y proteja esta disciplina.
Mirar al cielo no es solo observar estrellas. Es recuperar perspectiva. Y queremos hacerlo juntos.





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